Historia de las Ideas Politicas

Objeto de estudio de la ideología política y su método dialectico marxista
Historia de las ideas políticas  tiene  por  objeto  estudiar  el  nacimiento  y evolución de las concepciones e ideas políticas de las  clases  en  lucha  en  todas  las  formaciones económico-sociales.

Comprende, por consiguiente,  tanto  la historia de  las  ideas políticas surgidas antes  de  la  aparición  del marxismo,  como  también la del desarrollo de las ideas políticas y concepciones jurídicas marxistas-leninistas.

El método dialectico marxista es el único método científico que sirve para el conocimiento de todos los fenómenos sociales, incluidas también las concepciones e ideas políticas.

De conformidad con las exigencias del método dialectico marxista, la Historia de las ideas políticas, como ciencia, examina el nacimiento y evolución de unas y otras concepciones y teorías políticas, no en forma aislada, no separada de los fenómenos circundantes, no desde el punto de vista de una “justicia eterna” o cualquier otra idea preconcebida, sino desde el angulo de enfoque de las condiciones con que estan vinculados el surgimiento, desarrollo y cambios de estas ideas.

Fijación de periodos y estructura del curso de las teorías políticas
La fijación de los períodos de la Historia de las ideas políticas se efectúa de conformidad con la historia del desarrollo de las relaciones económico-sociales,  es  decir,  la  historia  de  la sustitución de un tipo de relaciones de producción por  otro,  la  historia  del  desarrollo  de  las  etapas fundamentales de la lucha de clases.

Ello  determina  la  estructura  del  curso  de Historia de las ideas políticas y de sus manuales. El  presente  curso  comprende  la  historia  de  las ideas políticas de  la sociedad esclavista y feudal, la historia de las ideas y  teorías políticas del período de  lucha de  la burguesía contra  los feudales por  el  afianzamiento  de  las  normas  y  relaciones capitalistas,  y  la  historia  de  las  teorías  políticas dentro de la sociedad capitalista durante el período anterior a la aparición del marxismo, así como la historia del desarrollo de las concepciones políticas de los demócratas revolucionarios rusos.

El  curso  de Historia  de  las  ideas  políticas comprende la historia del nacimiento y evolución de la teoría marxista sobre la revolución socialista y  la  revolución del proletariado,  la extensión del marxismo en Rusia y el nacimiento del leninismo, el desarrollo de  la  teoría marxista-leninista de  la revolución socialista y la dictadura del proletariado, y  la teoría del Estado y el derecho socialistas en  las  diversas  etapas  históricas  de  la  sociedad soviética.

El curso también comprende capítulos dedicados  a  la  crítica  de  la  ideología  política  de  la burguesía  imperialista  y  al  desenmascaramiento de las teorías promovidas por los dirigentes socialistas de derecha.  La  parte  final  del  curso  está  dedicada  al problema  de  la  significación  internacional  de  la teoría marxista-leninista  respecto  de  la  dictadura del proletariado.

Teorías políticas del antiguo Oriente
Las primeras sociedades de clase se formaron  en  los  países del  antiguo Oriente  en  el Asia Anterior, oriental y meridional, y en la parte nordeste del África. Ya al comenzar el cuarto milenio  a.  de  c.,  cono  resultado  de  la  desintegración del  régimen  del  comunismo  primitivo  y  de  la división de la sociedad en clases —en esclavistas y esclavos—, comenzaron a formarse los Estados esclavistas  más  antiguos:  Egipto,  Babilonia,  India, China y otros.

Todos  estos  Estados  constituían  una  parte de  la  superestructura  erigida  sobre  una  base  esclavista. Sin embargo, el régimen esclavista de los países del antiguo Oriente tenía sus propias particularidades. 

Entre las teorías políticas del antiguo Oriente, están:
·         Ideología política del antiguo Egipto
·         Ideología política de la antigua Babilonia
·         Ideología política de la antigua India
·         Ideología política de la antigua China

Ideología política del antiguo Egipto
El  antiguo  Egipto,  desde  el  momento mismo en que se  formaron allí  las clases  (cuarto milenio a. de c.) y a lo largo de los milenios subsiguientes,  representaba  una  sociedad  esclavista.

No  obstante,  siguieron  existiendo  considerables supervivencias del régimen del comunismo primitivo y durante largo tiempo se conservó la comuna  aldeana. A  la  vez  que  la  explotación  de  los esclavos, se efectuó también la de los agricultores y artesanos libres, a quienes se les imponían obligaciones, en beneficio, no  solamente del Estado, sino  también de  los  representantes de  la nobleza terrateniente y burocrática.

El Estado esclavista del antiguo Egipto estaba  organizado  a  la  manera  de  una  Despotia oriental regida por el faraón endiosado. La circunstancia de ser el antiguo Egipto donde precisamente aparece esta  forma de gobierno del Estado esclavista, se explica por el hecho de que la utilización de las aguas del Nilo para la irrigación artificial  requería  la  creación  de  las  correspondientes instalaciones complicadas, cuyo mantenimiento y perfeccionamiento  sólo  podía  asegurar  una  centralización política.

La  ideología política de  la capa  superior de  la clase esclavista se revela con  toda crudeza en La sabiduría de Ptah-hotep, que aparece en  el  tercer milenio  a.  de  c.,  y  cuyo  contenido conservó su valor a lo largo de muchos siglos.

Ptah-hotep es uno de los descollantes representantes  de  la  nobleza  egipcia  que  ocupa  altos cargos en el Estado egipcio,  incluso el puesto de visir,  jefe de  todo el aparato administrativo.

Ideología política de la antigua Babilonia
La antigua Babilonia, al igual que el antiguo Egipto,  fue  uno  de  los  Estados  esclavistas  más antiguos  a  la manera  de  una  Despotia  oriental. Primitivamente, en  los valles de  los  ríos Tigris y Eufrates  (Mesopotamia)  existían  algunos  pequeños  Estados,  cuyo  “comienzo”  se  remonta  al cuarto milenio  a.  de  c.

El Estado  de Babilonia  alcanza  su  florecimiento en el siglo XVIII a. de c., durante el reino de Hammurabi,  en que  el país  se unifica  sólidamente  bajo  el  poder  de  los  reyes  de  la  dinastía babilónica.  El  desarrollo  de  la  ciudad  esclavista de Babilonia viene acompañado de una agudización de las contradicciones sociales y de la lucha de clases. Los esclavistas enriquecidos se dedican a la usura y a la especulación, al arrendamiento de tierras  y  casas,  arruinan  y  sojuzgan  a  los desposeídos, multiplicando el número de esclavos en el país.

La  ideología política de Babilonia, al  igual que  la  de  Egipto,  está  impregnada  íntegramente de ideas religiosas. Los dioses determinan el destino de  los hombres  y de  los pueblos. Conceden todos  los bienes y castigan con  todas  las calamidades, rechazan a los enemigos y otorgan las victorias.

Ideología política India
La  India es un país de una cultura antigua. Ya en el  tercer milenio a. de c. sus habitantes se dedicaban  al  cultivo  de  la  tierra,  empleaban herramientas de trabajo y otros objetos hechos de cobre y de bronce, y moraban en ciudades rodeadas de gruesos muros.

En  el  segundo milenio  a.  de  c.  el  país  fue conquistado por un pueblo extranjero,  los “arios (nobles). A  comienzos  del  primer milenio  a.  de  c., después de un largo proceso de desintegración del régimen  del  comunismo  primitivo,  aparecen  los primeros Estados esclavistas.   La  antigua  India,  después  de  la  conquista aria,  representaba  una  sociedad  esclavista  que conservaba la comunidad familiar y, más tarde, la comunidad  aldeana.   “

Estas  comunidades  de  tipo familiar  tenían  por  base  la  industria  doméstica, esa combinación peculiar de tejido, a mano, hilado  a mano  y  laboreo  a mano,  que  les  permitía bastarse a sí mismas.”

A  la  vez,  “...estas  pequeñas  comunidades estaban contaminadas por las diferencias de casta y de la esclavitud...” Las  comunidades  familiares  se  convierten en  territoriales. Sin embargo, durante  largo  tiempo, se sigue conservando la familia patriarcal con el dominio ilimitado del hombre sobre la mujer.

El régimen esclavista, con la posición privilegiada  de  la  capa  superior  de  la  sociedad,  y  la falta de derechos de los esclavos, se afianzó en la India mediante el sistema de las castas y las barreras infranqueables existentes entre ellas. La ideología religiosa sustentaba el concepto del inmenso precipicio  que  separaba  las  castas  superiores  de las inferiores.

Ideología política de antigua China
La  desintegración  del  régimen  del comunismo primitivo y  la formación del Estado en China, se remontan hacia el segundo milenio a.  de  c. En  el  siglo XVIII  a.  de  c.  se  formó  el primer  Estado  esclavista,  el  Estado  de  Han  o Shang.

La  ideología  política  de  la  antigua  China halla  su  expresión más  característica  en  la  filosofía de Confucio (siglos VI y V a. de c.), en  la de  su adversario Mo-Tsi  (Mo-Ti,  siglos V y  IV a.  de c.), así como también en los conceptos del taoísmo expuestos en el libro Tao Te-king. 

La  esclavitud  era  por  aquel  entonces  la forma  predominante  de  explotación  en  China. Existían, a  la vez, grandes  terratenientes, príncipes  y  nobles,  que  explotaban  el  trabajo  de  los labradores libres.  El régimen político de China era la monarquía militar burocrática. En los siglos VI al III a. de c., el Estado chino no estaba centralizado. Los gobernantes  locales, que no pocas veces habían adquirido  una  considerable  independencia,  lucharon  entre  sí  por  la  influencia  y  el  botín. 

El período de los siglos VII al V a. de c., es conocido en la historia de China con el nombre de Lego, lo que quiere decir “multitud de reinos”. Fue el período de la descomposición de la única monarquía Chouista. Detrás de él siguió el período de Chang-ho, “los  reinos en  lucha”  (siglos V al III a. de c.), que se caracterizó por una acentuada agudización  de  las  contradicciones  entre  las  diversas  clases  y  de  grandes  luchas  entre  ellas.

Estas  se  desarrollaron  entre  los  esclavos  y  los esclavistas, entre los grandes terratenientes y los campesinos.  Simultáneamente  tuvo  lugar  una encarnizada  contienda  entre  los diversos principados, que adquieren en ese período una  importante autonomía.

Teorías políticas de la antigua Grecia
En  medio  de la contienda  encarnizada entre los Estados de Atenas y Esparta, surgieron múltiples  teorías  políticas  que  reflejaban  los  intereses  de  las  clases  y  partidos  en lucha, ocupando la posición predominante entre ellas,  claro  está,  las  ideas  y  teorías  de  la  clase esclavista dominante, que traducían las posiciones y programas de  los diversos círculos sociales que formaban parte de ella.

Pese  a  la  diversidad  de  estas  teorías,  es fácil descubrir en ellas ciertos rasgos comunes. Todas  ellas  parten  del  principio  de  la  inamovilidad del  régimen  esclavista    y de  la  ausencia  total  de  los  derechos  de  los  esclavos,  característica  de  ese  régimen;  tratan  de  fundamentar  la necesidad o  inevitabilidad de  la desigualdad  social,  y  finalmente,  se basan  en   las condiciones  generales  de  la  vida  política antigua,  fijando  como  ideal  las  formas  más políticas de  las polis de  la propia Grecia esclavista.

Al  provocar  rebeliones,  los  esclavos  de Grecia se proponían el objetive de conquistar  la emancipación.  Estas  rebeliones,  como,  por ejemplo,  la  rebelión  de  los  ilotas  de  Esparta, adoptaban  no  pocas  veces  un  carácter  amplio, de masas, adquirían la importancia de una especie de guerra de liberación.

Sin embargo, en los actos de los esclavos sublevados y en las declaraciones  de  sus  dirigentes  faltaba  el  programa de  liquidación  del  régimen  esclavista  y  de  su sustitución  por  relaciones  sociales  nuevas. 

Es característico, por ejemplo, que durante la rebelión en  la  isla de Quíos  (siglo  III  a. de  c.),  los esclavos  fugitivos,  en  su  campamento  ubicado en las montañas, suprimieran la esclavitud, pero al mismo  tiempo,  su  jefe Drimak  entró  en una componenda  con  los  esclavistas,  devolviéndoles  los  esclavos  fugitivos  que,  a  su  juicio,  se quejaban  sin  motivo  de  la  crueldad  de  sus amos.

Pensamiento político de la antigua Grecia durante el periodo de las Polis y su desarrollo primitivo
Las polis griegas surgieron en el fuego de la lucha encarnizada que las masas pobres de  la  ciudad  y  del  campo,  juntamente  con  los círculos urbanos de la clase esclavista, libraban en  contra  de  la  vieja  nobleza  gentilicia,  los eupátridas.  La  lucha  entre  la  aristocracia  y  la democracia  fue por aquel entonces un  fenómeno  corriente  en  Grecia,  y  se  reflejó  ya  en  las primeras obras de la literatura griega antigua.

Según Hesíodo, la Edad de oro , en que no existían  aflicción,  ni  preocupaciones,  ni  vejez, pasó  al  terreno  de  la  leyenda  para  no  volver más.  Llegó  después  la  Edad  de  plata,  que  fue sustituida  por  la  de  cobre.  Pero  también  los hombres  de  esta  Edad,  terribles  y  belicosos, perecieron,  se  exterminaron  unos  a  los  otros.   

Ahora  tenemos  la  Edad  de  hierro,  en  que  los hombres están cargados de trabajo insoportable, de  constantes  preocupaciones  y  abrasados  por un odio mutuo. En esta Edad, la discordia divide a  los padres e hijos, a  los amigos y aliados, en  todas  partes  reina  el  engaño  y  la  violencia.  

El  recuerdo  de  la  igualdad  y  la  libertad universales que reinaban durante el régimen del comunismo primitivo (la Edad de oro), se conservó en  las  leyendas populares y  se  reflejó  en las  creencias  religiosas. 

La  clase  esclavista  se vio obligada  a  tomar  en  consideración  el  culto del pueblo a Cronos, el dios de la Edad de oro, y  a  permitir  los  homenajes  en  su  honor,  las “cronías”  (saturnales  romanas),  en  el  curso  de las  cuales  se  concedía  libertad  a  los  esclavos.   La  costumbre  exigía  incluso  que  los  señores, durante  este  tiempo,  atendieran  los  refectorios festivos de los esclavos.

Pensamiento presocrático, Heráclito, Anaxágora, Demócrito con sofistas, Sócrates, Platón y Aristóteles.
El pensamiento presocrático representó el primer esfuerzo fructífero del hombre frente al problema del conocimiento del mundo. En aquel momento histórico todavía no se había delimitado el campo de la filosofía respecto del de la ciencia, y ambas constituían una misma cosa.

El problema fundamental era un problema físico, naturalista; ¿Está el mundo hecho de una sustancia fundamental única? ¿Cuál es esa sustancia o material? Los primeros filósofos no eran antropólogos (del griego anthropos, hombre), pues su preocupación no era humanista. Aristóteles les llamó oi fisiologoi (los físicos).

La mayoría de las obras de los presocráticos presentan el mismo título: Peri fiseos (Acerca de la naturaleza). Así el problema fundamental de estos primeros filósofos fue averiguar cuál era la sustancia primera (argé) de la que están hechas todas las cosas de la naturaleza (physis). La historia del pensamiento presocrático fue la sucesión de respuestas distintas a este mismo problema.

El  destacado  filósofo  Heráclito,  “...  uno de los fundadores de la dialéctica...”, pensador griego de los siglos vi y v a. de c., fue también otro ideólogo de la nobleza gentilicia y partidario de la aristocracia esclavista.  Heráclito  fue  defensor  de  la  esclavitud.  Trató de justificar la desigualdad social; invocó las leyes del cosmos y declaró que la lucha es la ley del universo y que ésta ha determinado que unos sean dioses y otros hombres, a unos los ha hecho esclavos, a otros libres.

En el  terreno político  se manifiesta como partidario  de  la  aristocracia. Trata  de  justificar el  gobierno  de  unos  pocos  por  la  superioridad que éstos, a su juicio, tienen frente a las masas.   “

Demócrito  (nació  en  el  año 470  a. de  c.) fue defensor de  la democracia esclavista,  ideólogo de sus círculos comerciales e  industriales, un  de  los  más  destacados  representantes  del materialismo antiguo.  Escribió un gran número de obras sobre diversas ramas de  la ciencia, pero sólo algunos fragmentos  sueltos  de  las mismas  han  llegado hasta  nosotros.

Demócrito,  siguiendo  a  Leucipo,  fundador del  atomismo,  enseñaba que  toda .en el mundo se compone de una cantidad ilimitada de pequeñas partículas;  invisibles,  los átomos, que  se mueven en el vacío.  Según la teoría de Demócrito, los hombres llevaban  primitivamente  un  modo  de  vida  de rebaño,  no  tenían  vestimenta,  ni  vivienda,  ni creaban reservas de alimentos.

No existían reyes, ni gobernantes, ni señores, ni guerras ni saqueos.  Hacían  una  vida  pacífica  y  exenta  de  excesos.  Más tarde, al aprender a valerse del fuego, pasaron al cultivo de  la  tierra,  inventaron  los oficios y crearon el régimen del Estado.  

Los sofistas (de la palabra griega sophos, inteligentes)  se  encargan  de  dar  satisfacción  a estas nuevas necesidades, en particular lo hacen los  representantes  de  la  vieja  generación,  que desempeñan  el  papel  de  divulgadores  de  la ciencia  y maestros  de  la  retórica.

A mediados del siglo V a. de c., estos maestros paganos de la  sabiduría  adquieren  rápidamente  una  gran popularidad,  dan  a  conocer  a  la  juventud  los rudimentos de  la ciencia y, al  enseñarle el arte retórico hacen, al mismo  tiempo, una crítica de los  conceptos  establecidos,  defendiendo,  muchos  de  ellos,  principios  y  teorías  avanzados para esa época.

Los  sofistas  no  constituían  una  corriente filosófica única ni  sostenían un programa político único. Sin embargo, se pueden notar algunos  rasgos  generales  inherentes,  en  una  u  otra medida,  a  todos  los  sofistas. 

Son,  en  primer lugar, el espíritu crítico, la tendencia a revisar e incluso  a  demoler  los  preceptos  tradicionales; en  segundo  lugar,  el  interés  por  los  problemas políticos,  el  audaz  planteo  crítico  de  los  problemas del Estado  y del derecho que,  antes de ellos,  casi  no  habían  sido  sometidos  a  un  examen  filosófico;  finalmente,  en  tercer  lugar,  la inclinación hacia la lógica formal y a la utilización  del  lenguaje  como  medio  de  convencimiento.

Aristóteles  (años  384-322  a.  de  c.), “...el más  grande  de  los  pensadores  de  la Antigüedad...  ”, que ejerció influencia sobre el desarrollo de  las más diversas ramas del conocimiento,  fue partidario de  la democracia esclavista durante  la crisis y el comienzo de  la decadencia de la polis griega.

Nació en la ciudad de Estagira, su padre fue médico en la corte de Aminta, rey macedonio. De joven,  Aristóteles  se  trasladó  a  Atenas,  donde ingresó en  la escuela de Platón, con el cual, más tarde, discrepó en las concepciones y polemizó en sus obras.

Después de morir Platón,  inauguró en Atenas su propia escuela. Durante una serie de años vivió en Macedonia, siendo preceptor de Alejandro,  heredero  del  trono  de  ese  país. Después  de regresar a Atenas, fundó nuevamente una escuela, el  Liceo,  en  la  cual  enseñó  durante  doce  años, hasta el fin de su vida.

Sócrates: el concepto del deber ciudadano.  El bien como finalidad fundamental de la actividad política
Sócrates  estaba  totalmente  vinculado  con los círculos contrarios a  la democracia ateniense.  Sus postulados estaban dirigidos contra la organización  democrática  del  poder  del  Estado. 

Por esto, una vez finalizada la guerra del Peloponeso, cuando  la  democracia,  recobrada  en  sus  fuerzas, pasó a la pasó a la ofensiva contra sus enemigos, se le formuló la acusación de que no reconocía a los dioses oficiales del Estado,  introducía nuevos “seres demoníacos” y corrompía a la juventud, lo que le costó la vida.   Sócrates  no  dejó  nada  escrito,  se  limitó  a exponer verbalmente sus concepciones. Se sabe de él y de sus teorías, principalmente, por  las obras de  sus discípulos, Xenofonte  y  Platón. 

Esto  crea  considerables dificultades. para establecer el auténtico contenido de la teoría que postuló Sócrates.   Su punto de partida filosófico fue la afirmación escéptica de “sólo sé que no sé nada”. Colmada de una  exagerada modestia  irónica,  estaba encaminada,  ante  todo,  contra  el  tono  autosuficiente de los sofistas, contra su. erudición, la que, según  él,  era  aparente.  Esta  afirmación  básica traducía  al  mismo  tiempo  su  actitud  negativa frente a la avanzada filosofía materialista.

Sócrates  enseñaba  que  las  percepciones sensoriales  no  suministran  un  auténtico  conocimiento,  no  engendran  la  ciencia,  sino  una  opinión. El conocimiento verdadero, a su juicio, sólo es  posible mediante  los  conceptos  generales. 

Teorías políticas y jurídicas de la Roma Esclavista
Las teorías políticas y jurídicas de la antigua Roma, en una exposición sistemática, o en esbozos  más  o  menos  claros,  no  aparecieron hasta  el  siglo  II  a.  de  c.  Además,  solamente obtuvieron  un  importante  desarrollo  las  concepciones  relativas  al Estado  y  el  derecho  que sustentaron los representantes de la clase dominante. Las esperanzas y aspiraciones de las masas oprimidas no recibieron en la antigua Roma una expresión sistemática, clara y consecuente.

Corresponde  señalar  una  serie  de  rasgos específicos en las teorías políticas y jurídicas de la  antigua Roma. En  primer  término,  en  todas ellas,  en mayor  grado que  en  las de  la  antigua Grecia,  se  refleja  el  carácter  irreconciliable  de las  contradicciones  de  clase  de  la  sociedad  esclavista, ya que hacia los siglos II y I a. de c. la sociedad  esclavista  romana  alcanzó  el  grado más alto de desarrollo. Con  la mayor nitidez y agudeza  se manifestaron  en  ella  las  contradicciones,  inherentes a  la  formación social económica esclavista, que la llevaron a su hundimiento.

Analiza el libro El Contrato Social, escrito por Jean Jacques Rousseau y crea tu propio criterio sobre las Teorías Políticas
En El Contrato Social, Rousseau argumenta que el poder que rige a la sociedad es la voluntad general que mira por el bien común de todos los ciudadanos.  Este poder sólo toma vigencia cuando cada uno de los miembros de una sociedad se une mediante asociación bajo la condición, según expone Rousseau, de que “Cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general; y cada miembro es considerado como parte indivisible del todo.”

En fin, Rousseau plantea que la asociación asumida por los ciudadanos debe ser “capaz de defender y proteger, con toda la fuerza común, la persona y los bienes de cada uno de los asociados, pero de modo tal que cada uno de éstos, en unión con todos, sólo obedezca a sí mismo, y quede tan libre como antes.”

Mediante El Contrato Social, Rousseau le abre paso a la democracia. En la misma, todos los miembros reconocen la autoridad de la razón para unirse por una ley común en un mismo cuerpo político, ya que la ley que obedecen nace de ellos mismos.  Esta sociedad recibe el nombre de república y cada ciudadano vive de acuerdo con todos. En este estado social son necesarias las reglas de la conducta creadas mediante la razón y reflexión de la voluntad general que se encarga de desarrollar las leyes que regirán a los hombres en la vida civil.

Según Rousseau, es el pueblo, mediante la ratificación de la voluntad general, el único calificado para establecer las leyes que condicionan la asociación civil.  De acuerdo a la obra de Rousseau, todo gobierno legítimo es republicano, es decir, una república emplea un gobierno designado a tener como finalidad el interés público guiado por la voluntad general.

Es por esta razón, que Rousseau no descarta la posibilidad de la monarquía como un gobierno democrático, ya que si los asociados a la voluntad general pueden convenir, bajo ciertas circunstancias, la implementación de un gobierno monárquico o aristocrático, entonces tal el bien común.

El feudalismo. Gregorio VII y Enrique IV
Las relaciones feudales en los países de  Europa  occidental  comenzaron  a  formarse mucho  antes  de  la  caída  de  la  zona  oeste  del Imperio romano.  La conquista de Roma aceleró este  proceso  y  aumentó  la  diferenciación  de clase  en  las  tribus  germánicas;  se  destacó  de éstas  una  capa  superior  que,  apoderándose  de las tierras conquistadas, avasalló paulatinamente  a  la  población  campesina  hasta  entonces  libre. La propiedad feudal de la tierra fue la base del  feudalismo  en  desarrollo. 

Hacia  los  siglos IX y X, la mayor parte de la población trabajadora libre de esos países sufría ya la dependencia feudal (mejor dicho, próxima a la servidumbre). Al mismo  tiempo  se  formó  la  estructura jerárquica,  típica  del  feudalismo,  de  la  propiedad  territorial,  en  la  que  los  propietarios  de  la tierra, unidos entre sí por relaciones de vasallaje,  se dividían  en  rangos, de  superiores  a  inferiores,  de  conformidad  con  su  poderío  económico y político.  

Marx  y  Engels  hicieron  notar  que  la  estructura  jerárquica de  la propiedad  territorial, y el sistema, relacionado con ésta, de las milicias armadas, dieron el poder a  la nobleza sobre  los campesinos.  Calificaron  el  régimen  feudal  como  una  “...  asociación  dirigida  contra  la  clase oprimida y productora...”

Las teorías políticas y jurídicas de la sociedad feudal de Europa occidental traducen la lucha de clases entre los feudales y la masa trabajadora por ellos explotada,  así  como  también  la  que existía  entre  los  diversos  sectores  dentro  de  la clase dominante, principalmente  entre  los  feudales seculares y los eclesiásticos.

Gregorio VII - La idea de  la  supremacía del poder papal halló clara  expresión en las Actas del papa Gregorio VII, en las que  se proclama que  sólo el obispo de Roma es ecuménico,  y  puede  destituir  y  nombrar  a  todos los obispos, promulgar estatutos, instituir jerarquías.  Es  el  único  en  el mundo  que  se  denomina Papa y derroca a los emperadores.

En 1075, Gregorio VII publica el Dictatus Papae, veintisiete axiomas donde Gregorio expresa sus ideas sobre cual ha de ser el papel del Pontífice en su relación con los poderes temporales, especialmente con el emperador del Sacro Imperio. Estas ideas pueden resumirse en tres puntos:
1. El papa es señor absoluto de la Iglesia, estando por encima de los fieles, los clérigos y los obispos, pero también de las Iglesias locales, regionales y nacionales, y por encima también de los concilios.
2. El papa es señor supremo del mundo, todos le deben sometimiento incluidos los príncipes, los reyes y el propio emperador.
3. La Iglesia romana no erró ni errará jamás.
(Había hecho eclosión la lucha entre los poderes universales que trataban de lograr el Dominium mundi)

Estas pretensiones papales llevaban claramente a un enfrentamiento con el emperador alemán en la disputa conocida como Querella de las Investiduras que inicia cuando, en un sínodo celebrado en 1075 en Roma, Gregorio VII renueva la prohibición de la investidura por laicos.

Esta prohibición no fue admitida por Enrique IV que siguió nombrando obispos en Milán, Spoleto y Fermo, territorios colindantes con los Estados pontificios, por lo que el papa intentó intimidarle mediante la amenaza de excomunión y de deposición como emperador.

Enrique reacciona, en enero de 1076, celebrando un sínodo de Worms donde depone al papa. La excomunión lanzada por Gregorio sobre Enrique significaba que sus súbditos quedaban libres de prestarle vasallaje y obediencia, por lo que el emperador temiendo un levantamiento de los príncipes alemanes, que habían acudido a Augsburgo para reunirse en una dieta con el Papa, decide ir al encuentro de Gregorio y pedirle la absolución.

El encuentro entre Papa y Emperador tiene lugar en el Castillo de Canossa, concretamente en el castillo Stammburg de la gran condesa Matilde de Canossa. Enrique no se presentó como rey, sino como penitente sabiendo que con ello, el pontífice en su calidad de sacerdote no podría negarle el perdón. El 28 de enero de 1077, Gregorio VII absolvió a Enrique IV de la excomunión a cambio de que se celebrara una Dieta en la que se debatiría la problemática de las investiduras eclesiásticas.

El Concordato de Works, concordato de Worms, Juan de Salisbury
el Concordato de Worms1122, entre el Papa y el Emperador, por el que se puso fin al problema de investidura de los obispos, ya que estos, al ser también señores feudales, estaban sometidos al rey, por lo que los Reyes se oponían a esta doble función de los obispos: a la Iglesia y a ellos. Al final, en el Concordato de Works, en la que la posición papal salió muy mejorada.

Juan de Salisbury, ingles obispo de Chartres, fue quien volviera a poner en marcha como una rama especial de estudio y de especulación.   La Ciudad de Dios de San Agustin, por ejemplo, no es primariamente un tratado de ciencia política y ni siquiera lo es de filosofía del derecho y solo a medias de la historia.   Es todas estas cosas a la vez, pero solo por añadidura.

Pues bien, el Policraticus (1159) de Juan de Salisbury rompe esta tradición, aunque no definitivamente.   Las obras mas sociales de Santo Tomas seguirán la norma antigua, y solo el fin de la Edad Media presenciará la especialización de que hablamos.

El Policraticus es un tratado sobre la naturaleza de la sociedad, en especial en sus aspectos políticos.  Según Juan de Salisbury, la sociedad es una comunidad organizada legalmente por el acuerdo general acerca de lo que es el derecho en si.   Naturalmente, esta concepción poco tiene que ver con el mundo feudal en edio del cual vivía el autor.  Lo cierto es que, gracias a su intelectualismo, Juan de Salisbury prestó mas atención a la tradición senequista y ciceroniana que otros autores, celosos de la religión y del derecho consuetudinario.

La Lucha entre el Estado y el Papado
La civilización occidental (Grecia y Roma) tenía a la Iglesia como parte del estado-ciudad, siendo esta una actividad más como lo era el derecho, el arte, la política, etc., de la vida de la ciudad. Por otro lado las culturas de oriente (Árabes, Judíos, Bizantinos) tenían al estado como un instrumento de la Iglesia, era parte de esta.

En cambio los occidentales consideraban a la Iglesia y Estado como dos entidades diferentes e independientes: la Iglesia como una organización de la sociedad para fines espirituales y el Estado una organización de la misma sociedad para fines políticos. Esta teoría fue formulada por el Papa San Gelasio.

Sin embargo por ser dos entidades completamente diferentes era natural que entraran en conflicto y gran parte de la historia de la Edad Media es la historia de esta lucha entre el Estado y la Iglesia siendo la Iglesia la que más se organizo y tomó fuerza mucho antes que el Estado, por lo que al comienzo fue la que tuvo la iniciativa en la lucha y la que consiguió los primeros triunfos. De ellos se podría concluir entonces que en la Edad Media lo que importaba era la unidad de los cristianos como una gran sociedad jefeada por la Iglesia y el Estado venia a ser nada más que el que cuidara con celo los intereses de la Iglesia.

Ambas instituciones recibieron aportes culturales completamente diferentes: la Iglesia era la heredera de toda la cultura romana y el Estado fue el que recibió todas las tradiciones de los pueblos germánicos bárbaros.

La Iglesia era entonces una de las pocas entidades organizadas que además de ser dueña de un enorme poder sobre los hombre, (gracias al ambiente profundamente religioso que reinaba) comenzó a ejercer una especie de tutelaje sobre el Estado .

La Iglesia empezó a organizar sus instituciones mediante el Derecho Canónico del cual hablaremos más adelante y por medio del cual la Iglesia influyó grandemente sobre toda la cristiandad de la Edad Media.

Mediante los testamentos la Iglesia fue adquiriendo enorme riqueza en todos los países de Europa y a través de los tributos que exigía a los fieles sacaba gran parte de los recursos de los estados. Los Obispos, electos por el Papa, ejercían funciones religiosas y civiles por lo que en aquellos momentos, la única que podía brindar a los individuos verdaderos tribunales que fallaran con seriedad y conforme a derecho era la Iglesia.

Algunos de estos tribunales trabajaban a base de un procedimiento “ inquisitivo”, donde las partes no tenían iniciativa, el juez dirigía las investigaciones en secreto, el acusado no sabia si quiera de que se le acusaba sin poder nombrar un defensor, y las pruebas eran recibidas en secreto y a veces se obtenían estas a bases de tormentos. 


Aun así, con todo sus defectos , estos procedimientos significaban un progreso ante los procedimientos semi-bárbaros de los tribunales seculares a base de ordalías y combates judiciales. Podemos comparar este procedimiento con el actual procedimiento sumario.

Los estados o no tenían tribunales o los habían dejado en manos de los señores feudales, quienes impartían una justicia arbitraria e irracional como lo era la Ordalía o los combates judiciales. Como consecuencia la Iglesia asumió por medio de sus tribunales, una serie de asuntos que no tenían nada que ver con la religión como lo eran cuestiones de familia, estado civil, delitos de perjurio, robo y todo asunto penal.

Esto llevo a que los grandes obispos se convirtieran en grandes señores feudales, dejando de lado su misión espiritual y quienes por derecho propio ejercían la administración de la justicia en sus propios territorios por medio de los tribunales que les pertenecían. 


Este engrandecimiento de la Iglesia preocupo al Estado y se crean movimientos para devolver al Estado el dominio y administración lo que culmino en un gran conflicto llamado La Lucha de las Investiduras (lucha entre el Estado y el Papado) (Papado: gobierno de la Iglesia). Por un lado la Iglesia pretendía mantener su autoridad en el nombramiento de los obispos, una suprema potestad sin intervenciones extrañas así como la vigencia absoluta de los decretos papales. 


Por el otro lado el Estado se defiende rechazando el derecho que tenia el Papa de deponer a los gobernantes e interviniendo en cuestiones que eran exclusivas de la Santa Sede, por lo que proponían no solo intervenir en el nombramiento de los obispos sino del mismo Papa, y si fuera el caso quitarlo del cargo. Conforme los reyes adquirían poder iban contrarrestando la influencia de la Iglesia y le impedían entrometerse en asuntos puramente temporales.

Para someter a los reyes el Papado tenia dos poderosas armas espirituales en sus manos como era la Excomunión y el Entredicho:

Excomunión: consistía en negar el sacramento de la comunión al gobernante rebelde, a individuos, o muchas veces a países enteros. Para esta época aparecen dos clases claras de excomunión: a) la negación de la eucaristía pero con asistencia de los servicios religiosos, y b) la negación de todos los servicios que daba la Iglesia como el de recibir sepultura cristiana.

Entredicho: movimiento mediante el cual los sacerdotes se declaraban en huelga en todo un territorio y se negaban a administrar sacramentos u oficios religiosos. Era parecido a la excomunión solo que con carácter general aplicándola a toda un población, una región de un país, un país entero o una orden religiosa. Con ello se prohibía la celebración de cultos públicos.

Para contrarrestar esta situación los reyes encontraron armas también con grandes efectos, como lo fue convocar a un concilio universal. El Concilio era la reunión de especie de parlamento de la Iglesia al que concurrían todos los obispos, doctores en teología, delegados de los reyes cristianos, convocados por el Papa para tratar diversos asuntos de la Iglesia. De acuerdo con su importancia reciben diversos nombres:

Ecuménico: es decir universal que era convocado por el sumo pontífice romano para discutir y tratar de resolver los problemas de la Iglesia bajo la presidencia y aprobación del Papa. Este es el más importante y debe ser convocado en forma solemne por el romano pontífice, y todas las resoluciones que dicte este concilio afectan a la Iglesia Católica.

Diocesano: es el que convoca un obispo para celebrarlo con sus diócesis o jurisdicción y todos los sacerdotes que se encuentran bajo su autoridad, para discutir asuntos de su territorio.

Provincial: es aquel que reúne a todos los obispos de una provincia eclesiástica.

Plenario: el que reúne a todos los obispos de diferentes provincias eclesiásticas que tengan problemas comunes.

El matrimonio fue una institución exclusiva regulada por la Iglesia durante muchos siglos y sus requisitos definitivos fueron fijados en el “Concilio de Trento”; y con el “Concilio de Letran” se abolieron las ordalías y los combates judiciales

Con esto la mayoría de los estados europeos logran fortalecerse con sus reyes. De esta forma la Iglesia pierde a finales de la edad media el poder que ejercía en el campo estatal y queda circunscrita al campo puramente espiritual.

La Santa Sede y los Reyes fueron llegando a convenios que ponían fin a las antiguas luchas sobre cobros de tributos, nombramientos de obispos y jurisdicción de tribunales; estos convenios o tratados entre la Iglesia y el Estado se les llamo Concordatos. El solo hecho de que el Papa los firmara significaba que abandonaba definitivamente pretensiones de la Iglesia y reconocía en el Estado a una entidad independiente con esfera de acción propia. Ya no se trataba de dictar reglas al Estado o a la Iglesia, sino de fijar los limites que a cada uno les correspondía.

Algunos de los concordatos lograron terminar con la lucha de las investiduras, entregar autoridad a la Iglesia para la elección de sus obispos y la venta libre de los bienes de la Iglesia.

Con esta separación de funciones aparecen en la Iglesia los primeros abogados litigantes en los tribunales eclesiásticos; inicia la lucha contra la pena de muerte, las primeras reglas de humanización de la guerra así como un derecho internacional de donde se origina lo que hoy denominamos “asilo diplomático” que era el asilo que se otorgaban en los templos medioevales.

Humanismo, ilustración, iluminismo, constitucionalismo
Según el teórico marxista Lucien Goldmann, la Ilustración puede ser definida como «una etapa histórica de la evolución global del pensamiento burgués».

Como tal, insertaría su filiación doctrinal en el Renacimiento y, especialmente, en las corrientes racionalistas y empiristas del s. XVII (de Descartes, a Locke, pasando por Bacon, Bayle, Galileo, Grotius, Hobbes, Leibniz, Newton, Spinoza, o los libertinos), y basa su posibilidad sociológica de desarrollo en las revoluciones políticas neerlandesa e inglesa, en el empuje de la burguesía y en las transformaciones económicas en gestación, apoyadas en una coyuntura en alza, que desembocarán en la revolución industrial.

La ley natural y la ley humana
La ley natural, según la teoría de Santo Tomas de Aquino, es el reflejo de la ley eterna en todos los seres vivos. De conformidad con estas leyes se efectúa el nacimiento y crianza de hijos, etc. La ley natural es la base de la legislación
positiva y, gracias a ella, existe una similitud de  las normas  jurídicas entre diferentes pueblos. 

Así,  pues,  las  leyes  naturales  son  las mismas que las de la naturaleza, a las que Tomás llama ley eterna, pero que rigen en el terreno de la naturaleza orgánica.

Además,  la  ley natural es  la que establece las normas de la moral. La  ley humana es el derecho positivo. Así, por ejemplo,  la  ley natural comprende  la exigencia  de  sancionar  por  un  asesinato,  pero  son  las normas del derecho positivo las que fijan el carácter  de  dicha  sanción. 

Esta  ley  humana,  según
afirma  Tomás,  puede  discrepar  de  la  natural.  Igual  que  los  jurisconsultos  romanos,  distingue entre  el  derecho  “de  gentes”  (jus  gentiun)  y  el positivo (jus civile). Este último es el que rige en un determinado Estado, siendo además el que en sus peculiaridades específicas traduce los preceptos que a veces discrepan de la ley natural.  

El derecho a la revolución.  Las escolásticas
El derecho de rebelión, derecho de revolución o derecho a la resistencia es un derecho reconocido a los pueblos frente a gobernantes de origen ilegítimo (no democrático) o que teniendo origen legítimo (democrático) han devenido en ilegítimos durante su ejercicio, que autoriza la desobediencia civil y el uso de la fuerza con el fin de derrocarlos y reemplazarlos por gobiernos que posean legitimidad.

El derecho a la resistencia frente al tirano, que ha llegado a justificar la muerte de éste, se puede encontrar en la Antigüedad. Así ya Platón trató el tema de la tiranía y del derecho del pueblo a defenderse contra el tirano y la injusticia. A partir de él, numerosos autores han desarrollado el tema a lo largo de la historia, tales como San Isidoro de Sevilla y Santo Tomás de Aquino.

El derecho a la resistencia fue incluido de forma explícita en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Revolución francesa.

La denominación "escolástica" procede del latín scholasticus, el que enseña o estudia en la escuela. El término que, desde el Renacimiento, se aplica al pensamiento filosófico que se desarrolló a lo largo de la Edad Media en todo el ámbito conocido de la cristiandad, pero no ha de circunscribirse históricamente al occidente cristiano, puesto que, además de la cristiana, existen también, con iguales derechos, una Escolástica árabe y una Escolástica judía, que se comunican entre sí; en realidad, el trasvase de conocimientos e influencias se da más bien de las dos últimas a la primera (de las Escolásticas árabe y judía se trata en las entradas filosofía árabe y filosofía judía).

Por otra parte, aunque la Escolástica aquí considerada se refiera únicamente a la desarrollada, en el período mencionado, en el occidente cristiano, ha de tenerse en cuenta que, durante el mismo período de tiempo, se desarrolla en oriente la denominada filosofía bizantina.

En sentido estricto -y limitando la cuestión al occidente cristiano- se llama «Escolástica» a la filosofía y la teología que se enseñó durante el período de la Edad Media, a la denominada filosofía medieval; propiamente, la «ciencia que se enseñaba en la escuela»: primero las artes liberales y luego la filosofía y la teología.

El nombre proviene del término latino schola, escuela, y de aquí scholasticus, aplicado en un principio a los que frecuentaban determinado tipo de escuela, como maestros o como alumnos, y luego a los que se caracterizaban definidamente por utilizar en sus enseñanzas e investigaciones el método con que se desarrollaba la filosofía medieval.

Análisis de las Teorías de Santo Tomas de Aquino
La doctrina Tomista de la ley, expuesta por Santo Tomas de Aquino se encuentra vinculado con la idea del derecho natural, por ello interfiere en las relaciones entre el estado y el Derecho.

Santo Tomas expuso que una de las constantes imprescindibles en el proceso histórico-sociológico es la existencia del conjunto de normas de conducta externas e imperativas que constituyen el orden jurídico. Estas normas estructuran los hechos sociales y rigen su funcionamiento, incluyendo dentro de estos a los que tienen el carácter político.

El tomismo se fundamenta en la siguiente disyuntiva: el orden jurídico es resultado de la creación de la voluntad de los hombres, o será que tiene su fuente de inspiración en valores colocados sobre la voluntad caprichosa del ser humano que emana de un orden preestablecido superior a esa voluntad.

En su escrito “Suma Teológica” una parte denominada tratado de la ley manifiesta que el universo es una unidad ordenada sujeta a un principio regulador impuesto por su creador; este principio es la ley eterna, la cual define como la razón de la sabiduría divina, que es el principio directivo de todos los actos y movimientos de los seres. Pero no todos los seres tienen la misma naturaleza, sino que se dividen en 2 grandes grupos:

SERES RACIONALES.- son los hombres que participan racionalmente en el orden eterno, son voluntarios, activos, libres y la única ley que los obliga es la ética natural.

SERES IRRACIONALES.- Su participación en el orden del universo es de forma pasiva, ciega y espontánea y solo acata la ley natural.

La ley natural según Santo Tomas es la luz de la razón por medio de la cual distinguimos lo que es bueno de lo que es malo, por lo tanto esa ley natural no se encuentra recopilada en ningún código, sino que es una impresión de la luz divina, que se encuentra en la mente y en los corazones de los hombres:

“LEX NATURALIS EST SCRIPTA IN CORDIBUS HOMINUM”

Según Santo Tomas la ley natural tiene las siguientes características:

Objetiva, inmutable, universal, cognoscible e indeleble.

1.- objetiva por que es independiente de la voluntad de la voluntad de los sujetos
2.- inmutable por que nunca cambia
3.-universal por que existe en todo el mundo
4.- cognoscible por que el entendimiento del hombre la descubre dentro de si mismo
5.- indeleble por que permanece sin borrarse jamás

Como conclusión, para Santo Tomas, en las sociedades políticas debemos respetar 3 tipos de leyes:
1.- ley eterna
2.- ley natural
3.- ley humana


Análisis de las Teorías de San Agustin
Escribe “la ciudad de Dios” con el objeto de defender al cristianismo, ya que se le acusaba de haber provocado la destrucción de Roma, por ello San Agustín intenta demostrar a su vez que la causa de la destrucción de Roma fue su debilidad provocada por la depravación de sus costumbres paganas.

En este libro expuso una interesante doctrina política en la que recopila el pensamiento griego con influencias de cicerón y del cristianismo.

Sostiene el origen divino del estado y la necesidad natural de su existencia pero considera que si existe un poder coactivo dentro del mismo, se debe al pecado. San Agustín representa el punto culminante de la Patriótica, ya que recoge el pensamiento de los padres que le precedieron y trasciende durante toda la edad media.

Uno de los puntos mas importantes del pensamiento de San Agustín consiste en el análisis de la persona humana examinada filosóficamente desde su doble composición, es decir, para San Agustín el ser humano pertenece a dos ciudades, a la de Dios en el sentido espiritual y a la terrenal en sentido material.

Después de San Agustín la historia de las ideas políticas caen en una etapa caótica, como resultado de la caída del imperio Romano y la destrucción ocasionada por las invasiones de los bárbaros.

En un principio las ideas de Aristóteles eran consideradas heterodoxas por que se les conocía a través de las versiones al árabe de los filósofos Avicena y Aberroes quienes aportaron a estos pensamientos su posición mahometana.

Posteriormente se rectifico esa posición y se hizo notar la concordancia del pensamiento Aristotélico con los principios del cristianismo expuesto por San Alberto el Magno y por Santo Tomas de Aquino.


EL PENSAMIENTO POLÍTICO DEL ISLAM
El Corán es una obra de pensamiento político normativo...y es también mucho más que eso. El Corán recoge las revelaciones que Alah hizo al profeta Mahoma, principalmente por intermedio del Arcángel Gabriel, en las ciudades de La Meca y Medina, en Arabia, entre los años 610 y 632 dC según nuestro calendario.

A los ojos de los creyentes en el Islam, este mensaje cierra el ciclo de la profecía monoteísta, que en un arco ascendente va desde Adam a Noé, a Abraham, a Moisés, a David, a Jesús, para culminar en Mahoma, a partir del cual una línea recta (que a veces se corta porque los hombres son aún atraídos por el Mal) impulsa a la Historia hacia la Parusía como meta final del devenir del hombre.

La estructuración del Corán en capítulos, suras, etc., data verosímilmente del siglo X de nuestra Era, y no se corresponde con el orden en que las suras fueron reveladas. La sura 96 es considerada la primera según la tradición, y fué revelada a Mahoma cuando meditaba en la gruta del monte Hira. La tradición musulmana ha indicado al comienzo de cada sura si ella fue revelada en La Meca o en Medina.

A diferencia de la Torah hebrea, o del Antiguo y Nuevo Testamento cristianos, el Corán no es una crónica de acontecimientos, ni una recopilación de jurisprudencia, sino un conjunto integral de normas de vida (política, social, familiar, religiosa, etc.) para los musulmanes.

La lucha del Profeta Mahoma por imponerse y por imponer el mensaje de Alah en el mundo árabe hizo del Corán un texto político, vale decir, le dió énfasis a la dimensión política de una concepción religiosa que tiene una vocación omniabarcativa respecto de la existencia humana, en todas sus dimensiones físicas, anímicas y espirituales.

En esa lucha por conquistar a los árabes "contra ellos mismos" la Profecía se convirtió en Código. La expansión vertiginosa del Islam sobre diversos territorios y pueblos transformó el proyecto escatológico en sistema político-jurídico. A diferencia del Cristianismo, el Islam no es "mahometanismo" sino "coranismo".

El Corán no tiene, como la Torah o los Evangelios, un status ambiguo en el plano político. En el caso del Islam, su rol es bien claro: se trata de generar una "praxis", o sea de configurar actitudes mentales y sociales coherentes a partir de un texto inmodificable, cuyo carácter totalizador es indispensable a los fines de su comprensión y aceptación, y que produce muy rápidamente instituciones uniformes, basadas en prescripciones intangibles, sobre los más diversos medios geográficos y sustratos culturales.

LA UTOPIA COMUNISTA DE TOMAS MORO
Thomas More (el nombre fue castellinizado como Tomas Moro) fue un pensador, teólogo, político, humanista y escritor inglés, que fue además poeta, traductor, Lord Canciller de Enrique VIII, profesor de leyes, juez de negocios civiles y abogado.

Su obra más famosa es Utopía donde busca relatar la organización de una sociedad ideal, asentada en una nación en forma de isla del mismo nombre. Además, Moro fue un importante detractor de la Reforma Protestante y, en especial, de Martín Lutero y de William Tyndale.

El concepto utopía se refiere a la representación de un mundo idealizado que se presenta como alternativo al mundo realmente existente, mediante una crítica de éste.

El término fue concebido por Tomás Moro en su obra Dē Optimo Rēpūblicae Statu dēque Nova Insula Ūtopia, donde Utopía es el nombre dado a una comunidad ficticia cuya organización política, económica y cultural contrasta en numerosos aspectos con las sociedades humanas de su época.

Sin embargo, aunque el término fue creado por él, el concepto subyacente es anterior. En la misma obra de Moro puede verse una fuerte influencia e incluso directa referencia a La República, de Platón, obra que presenta asimismo la descripción de una sociedad idealizada. E

n el mismo sentido, las narraciones extraordinarias de Américo Vespucio sobre la recién avistada las islas de Fernando de Noronha, en 15032 y el espacio abierto por el descubrimiento de un Nuevo Mundo a la imaginación, son factores que estimularon el desarrollo de la utopía de Moro.

Además de La República, hay otras ideas utópicas anteriores a la de Tomás Moro, por ejemplo, el jardín de Gilgamesh, la isla de la Inscripción sagrada de Evémero y los mitos de Hesíodo.

LA DOCTRINA POLITICA DE NICOLAS MAQUIAVELO
Maquiavelo hacia notar la gran importancia que los intereses materiales tienen en la vida de los hombres y en la lucha entre la aristocracia y las masas populares.   Señala la oposición existente entre los intereses del pueblo y los de las clases pudientes.  

En su política, basada en la experiencia, no pretende pintar un ideal que corresponda a las altas ideas de justicia y perfeccionamiento, sino que determina los recursos mediante los cuales se pueden lograr los fines ordinarios que los hombres de Estado se proponen.

Maquiavelo es partidario del Estado nacional centralizado.   El desarrollo capitalista, iniciado en los países avanzados de Europa, era incompatible con el fraccionamiento feudal que frenaba el desenvolvimiento de la industria y el comercio y, con la falta de una organización política única.

JUAN BODIN
Ideologo del absolutismo francés, pensador francés (1530 – 1596), jurista de formación.  Bodin ocupó diversos cargos: abogado en el parlamento de Paris desde 1560, procurador del tercer estado en los estados generales de 1576.  

Juan Bodino escribe y piensa en el contexto de las guerras de religión entre calvinistas (hugonotes) y católicos en la Francia del XVI. Afirma que el origen de la autoridad está en el pacto que se da entre las diversas familias que componen las élites de una sociedad, que deberían ponerse de acuerdo en una persona o institución para que ejerza la autoridad y gobierne.

Por ello, el poder político debiera ser el resultado de un pacto, pero una vez concretado ese pacto, la persona que ostente la autoridad deberá tener todo el poder y ha de ser obedecida por todos.

Para Bodino, Dios es el fundamento de la razón humana y de la naturaleza humana. Y luego los Hombres se ponen de acuerdo para buscar una autoridad. Por ello el Estado no ha de estar determinado por la Iglesia, pero sí ha de respetarla.

Existen diversas formas posibles de gobierno, teniendo en cuenta dónde se concentra la soberanía:
a) En la democracia el pueblo como cuerpo posee el poder soberano.
b) En la aristocracia la soberanía es poseída por una menor parte de dicho cuerpo. c) En la monarquía la soberanía se concentra en una persona.

JUAN ALTUSIO
Entre los pensadores que en el siglo XVI se opusieron a la autoridad irrestricta de los reyes, Juan Altusio merece una mención especial.   Esto se debe a que en sus escritos, de una hondura y penetración singulares, presentó una autentica teoría general de la sociedad.  


Su Tratado de política, dice que la soberanía en cuanto autoridad suprema del Estado nace del concurso voluntario de todos sus miembros; que la autoridad suprema del Estado nace del concurso voluntario que el gobierno arranca del pueblo y que su ejercicio injusto, extralegal o tiránico exime al pueblo del deber de obediencia y justifica la resistencia y la rebelión.

HUGO GROCIO
Fue un jurista, escritor y poeta holandés.  Fue un niño prodigio, a los 9 años conocía la poética y hacia versos de calidad; comenzó sus estudios de derecho a los 11 años en Leiden (Holanda) en 1594, y se graduó cuatro años mas tarde en Orleans (Francia).

No sólo fue un excelente teórico, sino también un hombre de acción. Además de escribir sobre temas de teoría y política jurídica, Grocio fue a un tiempo traductor y comentador de los textos griegos y latinos, compositor de poemas en latín, y estimado como uno de los más autorizados intérpretes de las Sagradas Escrituras en el siglo XVII.

Está considerado como uno de los padres del Derecho Internacional y como el creador de la escuela racionalista del derecho natural, que definió como uniforme y universal, derivado del carácter racional del hombre.

SPINOZA
Baruch de Spinoza fue un filósofo neerlandés, de origen sefardí portugués, heredero crítico del cartesianismo, considerado uno de los tres grandes racionalistas de la filosofía del siglo XVII, junto con el francés René Descartes y el alemán Gottfried Leibniz.

Spinoza preconiza el materialismo metafísico y mecanicista.  Explica el mundo por un solo principio.  Su tesis acerca de la unidad del mundo, acerca de la sustancia única que no ha sido creada por nadie, que existiere eternamente y que debe ser explicada por si misma, significó la completa ruptura con todas las ideas religiosas, según las cuales el mundo ha sido creada por Dios.

En el aspecto político sigue en parte a Hobbes. Sin embargo, su doctrina tuvo gran influencia en el pensamiento del siglo XVIII, ya que se le considera el iniciador del ateísmo, aunque esta afirmación no es del todo correcta. Como filósofo, comparte con Hobbes el tema del determinismo.

Sin embargo Spinoza fue siempre, y en todos los campos, un escritor proscrito, hasta el punto de que a comienzos del siglo XIX no se le reconocía, especialmente por el movimiento Romántico alemán (Goethe, Jacobi, etcétera). Dentro del ámbito de la política se le considera precursor de Rousseau.

Su pensamiento traslada la visión del mundo de Galileo, que dice que el mundo está sujeto a unas determinadas leyes, por lo que buscará cuales son las que regulan a la sociedad. En este punto coincide en parte con Descartes y Hobbes, pero con la singularidad de que Spinoza además busca las leyes que rigen la moral y la religión. Así Spinoza entra de lleno tanto en la moral como en la religión, intentando introducir la razón en ambas esferas, para lo que usa un método racional.

SUAREZ
Francisco Suarez (1548 – 1617) teólogo, filosofo y jurista español.  Suarez fue un teórico del contrato social que anticipó mucho de lo que Hobbes y Locke sostendrían mas tarde.   Se ha sostenido, por otro lado, que en Suarez tenemos en realidad a un corporatista, un organicista o un holista, alguien que continua, en definitiva, la tradición política que, aun hoy, muchos equivocadamente asocian con Santo Tomas de Aquino.

ANALIZA LA OBRA EL PRINCIPE ESCRITO POR NICOLAS MAQUIAVELO Y REALIZA UNA SINTESIS SOBRE SU CONCEPTO DE TEORIA POLITICA

El Príncipe (en el original en italiano: Il Principe) es un tratado de doctrina política escrito por Nicolás Maquiavelo en 1513 mientras se encontraba confinado en San Casciano por la acusación de haber conspirado en contra de los Médici.

Fue dedicado a Lorenzo II de Médici, duque de Urbino, en respuesta a dicha acusación, a modo de regalo. 1 Se trata sin duda de su obra con más renombre, aquella por la cual ha nacido el sustantivo "maquiavelismo" y el adjetivo "maquiavélico".

A pesar del uso despectivo que se le confiere al término, "maquiavélico" no es otra cosa sino una obra dotada de un gran conocimiento de la psique humana, un enorme sentido común y mucho pragmatismo. Tanto es así, que muchos hombres de negocios y políticos han extrapolado algunas de sus ideas.

VOLTAIRE
François Marie Arouet, más conocido como Voltaire (París, 21 de noviembre de 1694 – ibídem, 30 de mayo de 1778) fue un escritor, historiador, filósofo y abogado francés que figura como uno de los principales representantes de la Ilustración, un período que enfatizó el poder de la razón humana, de la ciencia y el respeto hacia la humanidad. En 1746 Voltaire fue elegido miembro de la Academia francesa.

Voltaire hizo algunas de sus aportaciones más importantes en el terreno de la política. Para él era necesaria una reforma profunda de la sociedad, que asegurase, entre otras cosas, la libertad y el bienestar del pueblo.

En este sentido Voltaire mostraba su admiración por la sociedad inglesa, basada en un sistema parlamentario muy distinto del absolutismo imperante en la Francia de la época.  Entre las propuestas de Voltaire hay que destacar:
·         Creación de un sistema parlamentario que limitase los poderes del rey.
·         Establecimiento de un sistema de impuestos racional, que no arruinara al pueblo.
·         Libertad económica y reconocimiento del valor del trabajo.

MONTESQUIEU
Charles Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu (Château de la Brède, 18 de enero de 1689 - París, 10 de febrero de 1755), fue un cronista y pensador político francés que vivió en la llamada Ilustración.

"Emplea el mètodo empìrico en el estudio de las cuestiones polìticas; màs que las ideas abstractas, le interesan las condiciones concretas y y actuales de la vida. Como la mayoria de los escritores de su tiempo, cree en la existencia de principios fundamentales de derecho y justicia en el seno de la naturaleza, pero para alcanzar las enseñanzas de èsta no hay que partir de deducciones basadas en la razòn, sino de los hechos de la historia y de observaciòn de las circunstancias de la vida polìtica.

De las relaciones entre los Estados nace el derecho internacional. De las relaciones que se establecen entre gobernantes y subditos, en un Estado determinado, nacen las leyes polìticas. De las relaciones privadas entre los ciudadanos nace el derecho civil. El derecho internacional es comùn a todos los pueblos; pero las leyes civiles y polìticas varìan de Estado a Estado segùn las condiciones peculiares de cada uno.

No existe, segùn Montesquieu, forma alguna de gobierno que encierre un valor en sì misma; su valor es siempre relativo. Cuando cambia el espìritu que informa a una determinada forma de gobierno, sucede necesariamente una revolucion. Las democracias declinan cuando no se practican las virtudes polìticas y desaparece el espìritu de igualdad.

Cuando cambia la extensiòn del Estado, se transforma tambièn su primitiva forma de gobierno. Como el crecimiento territorial de un Estado conduce a formas indeseables, Montesquieu se opuso a la concepciòn de Maquiavelo sobre la importancia y valor de la extensiòn de los dominios.

Las dificultades que envuelve la existencia de un pequeño Estado republicano, desde el punto de vista de su defensa, se evitan, segùn Montesquieu, con el principio de la federaciòn. Sus teorìas sobre la relaciòn entre la forma y el territorio de un Estado y sobre el valor del sistema federativo, ejercen considerable influencia en Amèrica cuando se adopta la constituciòn federal.

Montesquieu sigue la tendencia històrica e inductiva de Aristòteles, Maquiavelo y Bodin: y, lo mismo que a èstos, le interesan mas las cuestiones pràcticas de la actividad polìtica, que las teorìas referentes al origen y naturaleza del Estado. Ensancha el campo de la historia y la observaciòn, ocupàndose de remotos pueblos incivilizados (1), y deduce conclusiones, no siempre acertadas ni autènticas, en relaciòn las instituciones de chinos, japonese, africanos e isleños del mar del Sur.

ROUSSEAU
Jean-Jacques Rousseau (Ginebra, Suiza, 28 de junio de 1712 - Ermenonville, Francia, 2 de julio de 1778) fue un escritor, filósofo y músico franco-helvético definido como un ilustrado; a pesar de las profundas contradicciones que lo separaron de los principales representantes de la Ilustración.

Las ideas políticas de Rousseau influyeron en gran medida en la Revolución francesa, el desarrollo de las teorías republicanas y el crecimiento del nacionalismo. Su herencia de pensador radical y revolucionario está probablemente mejor expresada en sus dos más célebres frases, una contenida en El contrato social: «El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado»; la otra, contenida en su Emilio, o De la educación: «El hombre es bueno por naturaleza», de ahí su idea de la posibilidad de una educación.

Rousseau produjo uno de los trabajos más importantes de la época de la Ilustración; a través de su Contrato Social, hizo surgir una nueva política.  Esta nueva política está basada en la volonté générale, voluntad general, y en el pueblo como soberano.

Expone que la única forma de gobierno legal será aquella de un estado republicano, donde todo el pueblo legisle; independientemente de la forma de gobierno, ya sea una monarquía o una aristocracia, no debe afectar la legitimidad del Estado.  

Rousseau le da gran importancia al tamaño del Estado, debido que una vez la población del estado crece, entonces la voluntad de cada individuo es menos representada en la voluntad general, de modo que mientras mayor sea el estado su gobierno debe ser más eficaz para evitar la desobediencia a esa voluntad general.

En sus estudios políticos y sociales Rousseau desarrolló un esquema social en el cual el poder recae sobre el pueblo, argumentando que es posible vivir y sobrevivir como conjunto sin necesidad de un último líder que fuese la autoridad. Es una propuesta que se fundamenta en la libertad natural con la cual, Rousseau explica, ha nacido el hombre.

En El Contrato Social, Rousseau argumenta que el poder que rige a la sociedad es la voluntad general que mira por el bien común de todos los ciudadanos.   Este poder sólo toma vigencia cuando cada uno de los miembros de una sociedad se une mediante asociación bajo la condición, según expone Rousseau, de que “Cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general; y cada miembro es considerado como parte indivisible del todo.”  

En fin, Rousseau plantea que la asociación asumida por los ciudadanos debe ser “capaz de defender y proteger, con toda la fuerza común, la persona y los bienes de cada uno de los asociados, pero de modo tal que cada uno de éstos, en unión con todos, sólo obedezca a sí mismo, y quede tan libre como antes.”

PAUL HOLBACH
Paul Henri Thiry, Barón de Holbach, nacido como Paul Heinrich Dietrich von Holbach (Edesheim, 8 de diciembre de 1723 – París, 21 de enero de 1789), fue un filósofo materialista francés de origen alemán.

Se educó en Leiden en París. Según él la materia es eterna y base determinante de cualquier fenómeno. La libertad es una ilusión, la religión una consecuencia de la ignorancia explotada por el despotismo. Estas citas suyas exponían claramente que consideraba a todas las doctrinas religiosas como instrumentos del absolutismo y por lo tanto era enemigo de todas ellas.

Escribió El cristianismo desenmascarado o Examen de los principios y de los efectos de la religión cristiana (1767), Sistema de la naturaleza (1770) y La moral universal (1776) a pesar de que muchas de sus primeras escrituras filosóficas habían sido publicadas anónimamente o bien fuera del país. Su opera prima fue Sistema de la naturaleza, la cual fue publicada bajo el seudónimo de Jean-Baptiste de Mirabaud e incluida en el Índice de libros prohibidos. Durante ésta se muestra a sí mismo como un materialista radical, ateo decidido, poco original y, sin embargo, muy influido por filósofos innovadores como Hobbes, Locke, Condillac y La Mettrie.

Además, dice que la materia posee movimiento y hasta capacidad de pensamiento. Cree que el hombre es sólo un ser natural y, por tanto, físico, que está sometido a las mismas leyes materiales que el resto del universo. También cree que una voluntad libre no puede ser admitida en este universo que se rige por la necesidad; que la sensibilidad es característica sólo de una materia en especial (la animal) y que el alma como principio vital inmaterial no existe.

HELVECIO
Claude-Adrien Helvétius (París, Francia, 26 de febrero de 1715 – Versalles, 26 de diciembre de 1771) fue un filósofo francés. Su apellido puede castellanizarse y escribirse "Helvecio".

Como presupuesto general afirma el valor supremo del interés, que puede ser definido como un impulso hacia la obtención del placer y la eliminación del dolor y que procura los placeres más grandes y elevados, es decir la mayor felicidad. Este interés es en el individuo tan fuerte que sin él no puede entenderse ninguno de sus actos, y no es algo espiritual, sino que en tanto que viene de los sentidos, es algo externo.

Para Helvétius, los hombres buscan, por necesidad, la satisfacción de sus propios intereses egoístas. Bueno es entonces lo que supone útil para satisfacerlos; empero, existe el problema de equilibrar los distintos intereses personales con el interés general, muchas veces enfrentados por legislaciones defectuosas. Se trata entonces de lograr el mayor bien del mayor número. Esto se consigue con leyes apropiadas, ya que Helvétius sostiene que «los vicios de un pueblo están siempre escondidos en el fondo de su legislación». Es lícito y preciso controlar y educar este interés individual, en tanto que es algo externo, en beneficio de otro tipo de interés, el interés general.

Determinar lo bueno para todos y cada uno corresponde al legislador, a cuyo cargo está, en consecuencia, establecer la moralidad o inmoralidad de los intereses y de las acciones. En otras palabras, su tarea consiste en obligar a cada hombre, utilizando el sentimiento de amor a sí mismo, esto es, su egoísmo, a ser justo con los demás para lograr el perfecto equilibrio-social.

Esto se logra sobre todo con leyes capaces de hacer felices a los ciudadanos procurándoles el mayor número posible de placeres compatibles con el bien público. Por eso es considerado uno de los precursores de una de las tendencias que influirá decididamente no sólo en el pensamiento jurídico-político de ese momento, sino en concepciones posteriores como el utilitarismo.
Sus principales obras son De l'Esprit (Sobre el espíritu, 1758), que fue condenado por el Parlamento de París, la Sorbona y el clero y quemado públicamente en París, y De l'Homme, de ses facultés et de son éducation (Del hombre, de sus facultades y de su educación, publicada póstumamente en 1772), Le vrai sens du système de la Nature (El verdadero sentido del Sistema de la Naturaleza, 1774); Les progrès de la raison dans la recherche du vrai (Los progresos de la razón en la investigación de los verdadero, 1775). Sus obras completas en 7 volúmenes se imprimieron en 1774; en 5 volúmenes en 1784; en 14 en 1795 (reeditado en 7 volúmenes en 1969 y ss. con prefacio de Yvon Belaval.

DIDEROT
Denis Diderot (Langres; 5 de octubre de 17131 – París; 31 de julio de 1784) fue una figura decisiva de la ilustración como escritor, filósofo y enciclopedista francés.
Reconocido por su erudición, su espíritu crítico y su excepcional genio, marcó la historia de los campos en los que participó: sentó las bases del drama burgués en teatro, revolucionó la novela con Jacques le fataliste, y el diálogo con La paradoja del comediante, y por otra parte, creó la crítica a través de sus salones y supervisó la redacción de una de las obras culturales más importantes de la centuria, la célebre, L'Encyclopédie.

La abundante y polifacética obra de Diderot no fue conocida completamente en su tiempo. De una parte, por que no toda la obra de este pensador fue editada antes de su muerte; y de otra, por que la faceta literaria y crítica tuvo una escasa difusión. Diderot fue en su época el hombre de la Enciclopedia, a la que dedico lo mejor de sus energías durante más de veinte años.

El dio forma y sentido al proyecto como concepción general del saber de su época y como arma de combate contra el conservadurismo político y religioso. La dirección de Diderot fue por tanto cultural y política.

Diderot además intervino en la redacción de gran cantidad de artículos, algunos de ellos autenticas obras de creación, y dirigió incluso la ilustración grafica.


INSURRECCIÓN
Sublevación, rebelión.

REBELDÍA
Cualidad o condición de rebelde, acción propia del rebelde.   Estado procesal de la persona que siendo parte en un juicio no acude al llamamiento que formalmente le hace el juez o no sigue sus indicaciones.

FEUDALISMO
Se designa con el término de Feudalismo al sistema político, económico y social que imperó en la Edad Media, aproximadamente entre los siglos IX y XV, y que ha tenido como base fundamental de su constitución los llamados feudos.

El Feudalismo consistía en propiedades de terrenos cultivados especialmente por esclavos, parte de la producción que estos elaboraban era entregada en concepto de censo o arriendo al dueño de las tierras, encarnado por un noble señor, leal al Rey de turno.

RENACIMIENTO
El Renacimiento es un periodo de transición que durante los siglos XV y XVI conlleva unas transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales. Desde el punto de vista socioeconómico, el Renacimiento es una etapa de transición del feudalismo al capitalismo impulsado por la burguesía.

SIGLO DE LAS LUCES
El siglo de las luces, o también denominado la Ilustracion fue una época histórica y un movimiento cultural e intelectual europeo –especialmente en Francia e Inglaterra–que se desarrolló desde fines del siglo XVII hasta el inicio de la Revolución francesa, aunque en algunos países se prolongó durante los primeros años del siglo XIX. Fue denominado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón.

CAPITALISMO
El capitalismo es el orden social que resulta de la libertad económica en la disposición y usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción.

En el capitalismo, los individuos y las empresas llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes o de servicios en forma libre dentro de la división del trabajo, con el propósito necesario del beneficio monetario para la obtención de recursos en función de cualquier orden de fines dentro del marco de una cooperación mediatizada por el mercado. La distribución, la producción y los precios de los bienes y servicios son determinados por el libre mercado, la oferta y la demanda entre productores y consumidores.


CONCEPCIÓN POLITICA
Definiciones clásicas apuntan a definir política como el "ejercicio del poder" en relación a un conflicto de intereses. Son famosas las definiciones fatalistas de Carl Schmitt de la política como juego o dialéctica amigo-enemigo, que tiene en la guerra su máxima expresión, o de Maurice Duverger, como lucha o combate de individuos y grupos para conquistar el poder que los vencedores usarían en su provecho. También está Max Weber, que define la política estrictamente en función del poder.

 Una perspectiva opuesta contempla la política en un sentido ético, como una disposición a obrar en una sociedad utilizando el poder público organizado para lograr objetivos provechosos para el grupo. Así las definiciones posteriores del término han diferenciado poder como forma de acuerdo y decisión colectiva, de fuerza como uso de medidas coercitivas o la amenaza de su uso.

 Una definición intermedia, que abarque a las otras dos, debe incorporar ambos momentos: medio y fin, violencia e interés general o bien común. Podría ser entendida como la actividad de quienes procuran obtener el poder, retenerlo o ejercitarlo con vistas a un fin que se vincula al bien o con el interés de la generalidad o pueblo.

BURGUESIA
La burguesía es una clase social que se caracteriza por poseer medios de producción propios y gracias a esto es que establecerá una relación de explotación  con el proletariado o grupo social obrero al cual le comprará su fuerza de trabajo, dado que este no posee medios propios de producción.

Esta relación que ambas clases  sociales mantienen a fuerza del poder que una ejerce sobre la otra, es lo que le permite a la burguesía acumular capital.
En las postrimerías de la Edad Media, este término de origen francés comenzó a utilizarse para designar a aquellos habitantes urbanos que realizaron las primeras actividades comerciales de cambio, como ser mercaderes y artesanos.

Luego, ya en pleno Renacimiento, el término comenzó a usarse para referirse a los comerciantes que durante esta época alcanzaron un importantísimo apogeo que los llevó a cosechar incalculables riquezas producto de los negocios que llevaban a cabo. Este grupo marcó el nacimiento de una nueva clase social, ya que ostentaba nuevas características que las clases que predominaban en aquel momento no tenían.



SERVIDUMBRE
La diferencia con la esclavitud residía entonces allí ya que tradicionalmente los esclavos no eran considerados seres libres si no objetos de posesión de quien contaba con ellos. De todos modos, la servidumbre establecía una estructura de violencia similar a la de la esclavitud ya que la pérdida de la libertad era, en la mayoría de los casos, de por vida debido a las escasas posibilidades de ascenso social que se les permitía a tales individuos.

Los siervos medievales se caracterizaban por la realización de tareas principalmente agrícolas (la actividad económica más importante de la época), pero también por desempeñarse como personas al servicio directo de quien los dominaba, teniendo que atenderlos en sus tareas cotidianas.

La servidumbre empezaría a decaer como sistema socioeconómico con el fin de la Edad Media y el ingreso a la Edad Moderna, aunque en muchas partes de Europa (sobre todo Europa oriental), la misma seguiría existiendo con gran fuerza hasta principios del siglo XX.

CARACTERISTICAS DE LA ESTRUCTURA CAPITALISTA DEL REGIMEN FEUDAL EN RUSIA

Durante  la  segunda  mitad  del  siglo XVIII nace en el seno de la sociedad feudal rusa el  régimen capitalista. La extensión del  territorio del  imperio ruso y el considerable aumento de  la población van  acompañados  del desarrollo de  la industria  y  de  la  aceleración  del  proceso  de  la división social del trabajo.   

En 1753 el gobierno anula el cobro de aranceles aduaneros internos, lo cual viene a favorecer el desarrollo de la circulación de mercancías. Junto con el aumento de la venta de cereales y materias primas en el mercado interno, se acrecienta la exportación de productos agrícolas a través de los puertos del Báltico y, años más tarde, también de los del mar Negro.

Hacia fines del siglo XVIII se modifica sustancialmente el carácter de la mayoría de las empresas industriales y la composición social de sus dueños. Se observa un acrecentamiento del peso específico  de  las manufacturas  comerciales,  que funcionan  empleando  el  trabajo  de  los  campesinos censatarios. Las empresas industriales fiscales  y patrimoniales ceden cada vez más ante  las comerciales.

La  legislación de Catalina  II  tendía a mantener a los campesinos en la obediencia absoluta y a ampliar el poder de  los  terratenientes sobre  los siervos.
El  comienzo  de  desintegración  de  la  economía  de  servidumbre  en Rusia  va  acompañado de una  acentuada  agravación de  la  lucha de  clases. Las constantes sublevaciones de los campesinos y de los “hombres de trabajo” se vienen sucediendo a  lo  largo de  todo el siglo XVIII, convirtiéndose, finalmente, en una gran guerra campesina bajo la dirección de E I. Pugachov 

Después del  aplastamiento de  esta  sublevación (1773-1775), el carácter opresivo de la legislación  de  Catalina  II  se  acentuó  de  modo especial. El despotismo de esta zarina,  la arbitrariedad de sus favoritos y la violencia de los terratenientes  sobre  los  campesinos  fueron  objeto  de una  crítica  especialmente  aguda  de  parte  de  los hombres rusos de vanguardia.  Lo más sensible y palpitante del pensamiento  político  ruso  de  fines  del  siglo XVIII  estuvo relacionado con los campesinos siervos.

LAS IDEAS POLITICAS DEL MANDATO DE CATALINA II
Bajo el velo de frases liberales, el Mandato de Catalina II postula insistentemente la reivindicación del afianzamiento del despotismo. La  fraseología liberal del Mandato tergiversa totalmente la práctica de servidumbre que se arraigaba en Rusia durante el reinado de Catalina II.

Se afirmaba hipócritamente  en  el Mandato que  la autocracia despótica está orientada por  las ideas del “bien común”.  Catalina  II  denominaba  al  Senado  “Custodio de las leyes”, y destacaba el importante valor que supuestamente  le era  inherente. En  la práctica, durante su reinado, esta institución no desempeñó ningún papel.

“La igualdad de todos los ciudadanos radica en que  todos ellos estén  subordinados a  las mismas  leyes.”  Sin  embargo,  en  toda  su  actividad, Catalina II realizó la política de consolidación de los privilegios de la nobleza.

Catalina II mencionaba, en el Mandato, los derechos  de  los  súbditos  del  imperio  ruso,  pero eludió  la más mínima  insinuación de conceder a la población, aunque  fuese  formalmente,  libertad alguna. Redujo el problema de  la  libertad al problema  de  la  estricta  subordinación  de  todos  sus súbditos a las leyes de la servidumbre.

El Mandato  traduce  las  tradiciones,  características del absolutismo, de  la educación de  los súbditos en el espíritu de la obediencia y en el del “temor  a  Dios”.  En  la  redacción  definitiva  del Mandato no se menciona siquiera la necesidad de suavizar las normas de la servidumbre.

Catalina  II escribió el Mandato para  la comisión  nombrada  a  fin  de  redactar  un  nuevo código. Pese  a que  esta  comisión  tenía un  carácter ceremonioso y oficial, pese a la estricta selección de  los  diputados,  los  debates,  que  traducían  las contradicciones  de  clase  que  se  habían  desencadenado,  fueron de  tal naturaleza, que desagradaron al gobierno.

LA ILUSTRACION DEL SIGLO XVIII
1.— Hombres procedentes de diversos sectores de  la sociedad rusa (nobles burgueses,  intelectuales  de  origen  plebeyo),  de  tendencias más avanzadas y patrióticas, fueron los que tradujeron la nueva ideología antifeudal, adoptando la forma de  Ilustración.  Estos  hombres  comprendían  que el  derecho  feudal  obstaculizaba  el  desarrollo  de Rusia, motivo por el cual lucharon contra él en la
literatura.

Por cuanto  la abolición del régimen de servidumbre había de abrir un amplio campo para el desarrollo  burgués,  los  ilustrados  rusos  del  siglo XVIII  defendieron  objetiva  y  justamente  estas tendencias  burguesas. Sin  ver  aún  las  contradicciones de  la  sociedad burguesa,  suponían que  la destrucción  del  régimen  de  servidumbre  traería
consigo la prosperidad general.

Los  ilustrados  rusos  no  llegaron  hasta  la idea del derrocamiento revolucionario de la autocracia. Después  de  haber  sometido  a  una  severa crítica el imperio y las costumbres de los feudales nobles, no supieron elevarse hasta  la altura de  la negación, por principios, del Estado absolutista en su conjunto. Sin embargo, su  fructífera  labor social y  literaria desbrozó el camino para  la acción revolucionaria de Radishchev.

Entre  los  grandes  ilustrados  del  siglo XVIII hay que mencionar a N. 1. Novikov (1744-1818). Redactó y editó una serie de revistas satíricas  (Yesca, 1769-1770; El parlanchín, 1770; El pintor, 1772-1773; La billetera, 1774) ; y sometió  en  ellas  a  los  terratenientes  feudales  a  una acerba y mordaz crítica.

Novikov luchaba contra el abuso de los nobles. Soñaba con la abolición del derecho feudal, y con una original paz de clase entre las castas de Rusia.  Sin  embargo  no  alcanzó  a  reconocer  la necesidad de la lucha revolucionaria.

LAS IDEAS POLITICAS DE LA INSURRECCION
La violencia en gran escala desatada por los terratenientes nobles contra el pueblo y el reconocimiento  de  la  explotación  feudal,  provocaron constantes  sublevaciones  de  los  campesinos.  En 1773 se desencadenó la guerra campesina general dirigida por E. I. Pugachov.

Los  campesinos  siervos  oprimidos  por  los terratenientes y ansiosos de emancipación, incluidos también los hombres de trabajo de las manufacturas,  fueron  la  fuerza motriz  de  la  insurrección. Pugachov contaba con el apoyo de los cosacos, de  los campesinos más pobres y de  los pueblos de Rusia oprimidos por el zarismo.

La esforzada lucha de las masas campesinas que se oponían a la explotación terrateniente tenía un  carácter  antifeudal  abiertamente pronunciado. Esta lucha conmovía el Estado feudal desde Siberia hasta Moscú y desde el Kubán hasta las selvas de Murom. Pero fue una acción espontánea de las masas, no  iluminadas por  la  luz de  la conciencia política. No  por  eso  dejó  de  ser  inmensa  la  influencia que ejerció  sobre  la  lucha  ideológica de esa época, constituyendo una importante etapa en el desarrollo del movimiento revolucionario ruso.


La insurrección dirigida por Pugachov dejóuna profunda huella en la conciencia de los campesinos rusos.  Las insurrecciones campesinas de los siglos XVII y XVIII,  incluida  también  la de Pugachov, muestran  que  los  campesinos,  alzándose  contra los  terratenientes y  la administración zarista, aún alimentaban confianza en el depositario del poder supremo,  el  zar. 

Los  campesinos  siervos,  atormentados  por  los  terratenientes,  y  “los  hombres de trabajo” de las empresas cimentadas en el  trabajo  de  los  campesinos  posesionales  y  censatarios, suponían que el zar ignoraba sus tormentos y veían todo el mal en sus respectivos amos, tiranos y feroces opresores. A partir de fines de la sexta década del siglo XVIII,  la agitación campesina, ante  la extremada agravación de la crueldad y la arbitrariedad de los terratenientes, adopta un carácter permanente.

Prometía a los campesinos, a los cosacos, a los cismáticos, a la gente de trabajo del Ural, a los representantes de los pueblos coloniales, etc., que en todas partes se adhirieron a su movimiento, la completa liberación de los nobles y de los sobornados jueces profesionales.
Tras  la  exterminación  de  los  enemigos —”los  bandidos  nobles”—,  decían  que  todo  el mundo podría sentir el sosiego y una vida tranquila, que perduraría para siempre.   

Pugachov  y  sus  acompañantes  plantearon, como  reivindicación  política,  la  exterminación general de la nobleza y la extirpación de la injusticia  que  los  campesinos  sufrían  de  los  terratenientes.   


Desde  el  propio  comienzo  de  la  sublevación,  los  emisarios  de  Pugachov  proclamaron  la libertad de  los  campesinos.  “Somos enviados —
les  declaraban—  del  ejército  del  soberano  Piotr Fiódorovich, para dejar en ruinas las casas de los señores  y para otorgar  la  libertad  a  los  campesi-
nos... Mirad, pues, labradores, de hoy en adelante no  trabajéis  más  para  el  terrateniente  y  no  le abonéis  ninguna  clase  de  impuestos,  y  si  en  lo
sucesivo os encontramos dedicados al trabajo del terrateniente, os haremos pedazos a todos

IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO EN RUSIA A FINES DEL SIGLO XVIII
1.— Las esperanzas de los campesinos siervos en su lucha contra los terratenientes y la protesta  de  los mejores  hombres  de  vanguardia  de
Rusia  contra  el  sistema  de  violencias  en  masa cometidas por los nobles sobre el pueblo, hallaron expresión  en  la  creación  de Alejandro Nicoláievich Radischev  (1749-1802),  cumbre  del  pensamiento revolucionario ruso del siglo XVIII.

Las concepciones políticas de este fundador del pensamiento revolucionario en Rusia descansaban  en  la  experiencia  del  movimiento  de  las masas campesinas oprimidas de Rusia. El cuadro
sombrío de las violencias y de la arbitrariedad de los  feudales  suscitó en él un  sentimiento de protesta, obligándole a “oponerse al extravío” y manifestarse en defensa del pueblo, en  contra de  la autocracia y la servidumbre feudal.

La revolución inglesa del siglo XVII, la lucha de las colonias inglesas en América del Norte por la independencia, y los primeros resultados de la revolución francesa del siglo XVIII, desempe-
ñaron, a  su vez, un determinado papel en  la  formación de su concepción del mundo.

Radishchev fue uno de los más grandes materialistas del siglo XVIII que, siguiendo a Lomonosov,  desarrolló  la  filosofía  materialista  rusa.   Trataba de concebir  la historia como un proceso sujeto a  leyes, encontrar  las que  rigen  sus movimientos, y este historicismo hace que en una serie de  problemas  sea más  clarividente  que  sus  con-
temporáneos occidentales.